
Mario Ledesma y Shaun Edwards, las nuevas caras del staff de Los Pumas que encabeza Felipe Contepomi | Foto: UAR / Wales online
La llegada de Mario Ledesma como entrenador de forwards y de Shaun Edwards al área defensiva abre una nueva etapa en el equipo de Felipe Contepomi. Tras la salida de Andrés Bordoy, el desafío será transformar la experiencia internacional en un modelo de juego con objetivos claros, especialmente en la recuperación del scrum argentino.
La Unión Argentina de Rugby confirmó la incorporación de Mario Ledesma y Shaun Edwards al cuerpo técnico de Los Pumas, en una decisión que comienza a definir la estructura de trabajo con vistas a la Copa del Mundo de Australia 2027.
Ledesma estará a cargo de los forwards, mientras que Edwards se incorporará como entrenador de defensa, con la intención de fortalecer dos áreas determinantes del rendimiento internacional.
La designación de Ledesma se produce después de la salida de Andrés Bordoy, anunciada el 24 de septiembre por decisión del head coach Felipe Contepomi. De esta manera, el debate que se había abierto alrededor del futuro del scrum argentino entra en una nueva fase: ya no se trata de especular sobre posibles candidatos, sino de observar qué propuesta técnica desarrollará el nuevo responsable de los delanteros y cómo se integrará al funcionamiento colectivo del seleccionado.
Contepomi destacó la experiencia de ambos entrenadores y señaló que su incorporación contribuirá al crecimiento del equipo y a su preparación para el Mundial. Ledesma, por su parte, expresó su agradecimiento por la oportunidad de volver a trabajar con Los Pumas y su expectativa de comenzar las tareas junto a los jugadores y el staff.
El scrum, una cuestión de identidad y rendimiento
La llegada de Ledesma vuelve a colocar en primer plano una discusión que excede la elección de un entrenador: ¿qué scrum necesita construir Argentina para competir frente a las principales potencias?
En este punto adquiere relevancia la propuesta técnica de Santiago García Lanza, quien plantea recuperar las bases del empuje coordinado, con atención a la flexión, la posición de los jugadores, las tomas entre las líneas y la orientación colectiva de la fuerza. Su enfoque sostiene que la eficacia de la formación depende de la sincronización de los ocho forwards y no solamente de la potencia individual de los pilares.
Esta perspectiva encuentra un punto de coincidencia conceptual con las declaraciones de Federico Méndez, histórico referente de Los Pumas, quien ha defendido el empuje coordinado como una característica fundamental de la tradición argentina. Ambas miradas ponen el acento en la necesidad de recuperar la técnica y el trabajo colectivo, aunque ello no implica que Méndez haya respaldado cada uno de los detalles específicos del planteo de García Lanza.
La discusión, por lo tanto, no debería plantearse como una elección entre el pasado y el presente. El objetivo consiste en identificar qué principios de la escuela argentina conservan valor, cómo deben adaptarse al reglamento actual y de qué manera pueden convertirse en un sistema seguro, eficiente y competitivo.
Ledesma: experiencia internacional y una nueva responsabilidad
Mario Ledesma conoce el funcionamiento del rugby de élite desde distintas perspectivas. Fue entrenador de forwards de Australia y participó del ciclo que alcanzó la final del Mundial de Inglaterra 2015. Posteriormente dirigió a Los Pumas entre 2018 y 2022, antes de dejar el cargo y dar paso a Michael Cheika.
Su regreso representa, por tanto, una incorporación con experiencia en el trabajo internacional y conocimiento del rugby argentino. Sin embargo, sus antecedentes no resuelven por sí solos el interrogante técnico: será necesario observar qué metodología implementará, qué prioridades establecerá para los delanteros y cómo articulará el scrum con el line, el maul, el juego de contacto y el plan general del equipo.
El Mundial de Japón 2019 también forma parte de su trayectoria. Argentina no logró superar la fase de grupos, después de perder frente a Francia e Inglaterra y vencer a Tonga y Estados Unidos. Aquel resultado debe ser considerado al evaluar su ciclo como entrenador principal, pero no sería riguroso atribuir la eliminación exclusivamente al scrum ni utilizarla, por sí sola, como prueba de la eficacia o ineficacia de su trabajo específico con los forwards.
Ahora, con una función diferente y dentro de un staff encabezado por Contepomi, Ledesma tendrá la oportunidad de demostrar cómo puede aportar su experiencia al desarrollo del seleccionado.
Shaun Edwards: otra incorporación de peso internacional
La llegada de Shaun Edwards completa una renovación relevante del cuerpo técnico. El entrenador inglés cuenta con una extensa trayectoria en el trabajo defensivo, con etapas destacadas en Gales y Francia, seleccionados con los que conquistó títulos del Seis Naciones.
Su incorporación apunta a fortalecer la organización defensiva y la capacidad de respuesta del equipo ante rivales de máxima exigencia. Aunque su función es diferente de la de Ledesma, ambas áreas están relacionadas: la eficacia de las formaciones fijas, la defensa, la disciplina y la capacidad de recuperar la pelota deben integrarse dentro de un mismo modelo de juego.
El valor de sumar entrenadores con experiencia internacional dependerá, en última instancia, de su capacidad para coordinar criterios, transmitir conocimientos y conseguir que las mejoras técnicas se reflejen en el rendimiento colectivo.
Del nombramiento a los resultados: qué debe evaluarse
Con la reanudación del Nations Championship en noviembre, Los Pumas tendrán una nueva oportunidad de medirse ante rivales de primer nivel. El calendario previsto incluye los encuentros frente a Irlanda, el 6 de noviembre; Italia, el 14; y Francia, el 21, antes de continuar la preparación hacia Australia 2027.
En ese proceso, el trabajo de Ledesma deberá analizarse con indicadores concretos. En el scrum, será importante observar la estabilidad de la formación, la calidad de la obtención, la capacidad de empuje colectivo, las infracciones y la seguridad de los jugadores. También será necesario evaluar la evolución a lo largo del tiempo, sin sacar conclusiones definitivas a partir de una sola formación o un único partido.
La coordinación con los clubes y la continuidad de los criterios de enseñanza resultarán igualmente importantes. La identidad técnica de un seleccionado no se construye únicamente durante las concentraciones internacionales: requiere una base de formación sostenida y una comunicación eficaz entre entrenadores, jugadores y estructuras de desarrollo.
Una decisión confirmada; el modelo, todavía por demostrar
Las incorporaciones de Ledesma y Edwards definen responsabilidades dentro del staff, pero el verdadero proceso comienza ahora. El desafío de Los Pumas no consiste solamente en reunir experiencia, sino en convertirla en una propuesta reconocible, medible y capaz de sostenerse frente a las exigencias del rugby internacional.
En el caso del scrum, la propuesta de García Lanza y las reflexiones de Méndez aportan elementos para mantener abierto un debate necesario sobre la tradición técnica argentina y su adaptación al juego moderno. No se trata de imponer una fórmula por su historia ni de descartarla por considerarla antigua, sino de evaluar sus fundamentos, entrenarla con rigor y comprobar su eficacia dentro de las reglas actuales.
La cuestión ya no es quién ocupará el puesto: la decisión está tomada. La pregunta central es qué modelo de formación se enseñará, cómo se entrenará y con qué indicadores se evaluará su evolución.
Australia 2027 será la gran referencia para medir si esta nueva etapa consigue transformar la experiencia de sus entrenadores en un scrum más sólido, una mayor consistencia colectiva y un seleccionado preparado para competir al máximo nivel.
GENRUGBY
Fuentes para respaldar la actualización:













