Jueves, 15 2026 Octubre

Jordie Barret y Codie Taylor | AllBlacks | Foto: Archivo / Pablo Csaky

Les Kiss y Dave Rennie mueven sus piezas para el segundo Test de la Bledisloe Cup. Los Wallabies realizarán cuatro cambios en su XV titular después de la derrota por 50-19 en Eden Park, mientras que los All Blacks introducirán tres modificaciones en su formación inicial y ocho cambios en la lista de 23 jugadores. Nueva Zelanda ya retuvo el trofeo, pero la rivalidad vuelve a encenderse este sábado en Sídney.

El Accor Stadium será el escenario del segundo enfrentamiento entre Australia y Nueva Zelanda por la Bledisloe Cup 2026. Aunque los All Blacks ya aseguraron la continuidad del trofeo en sus vitrinas, el clásico del hemisferio sur conserva toda su intensidad: los locales necesitan responder ante su público, mientras que los visitantes buscarán confirmar la superioridad exhibida en Auckland.

La victoria neozelandesa por 50-19 en Eden Park dejó dos lecturas diferentes. Nueva Zelanda fue contundente en el segundo tiempo, aprovechó los errores rivales y convirtió un encuentro equilibrado durante la primera mitad en una diferencia amplia. Australia, por su parte, mostró argumentos para competir, pero no logró sostener la presión defensiva ni mantener la precisión durante los 80 minutos.

Australia modifica su estructura para recuperar el orgullo

El entrenador de los Wallabies, Les Kiss, introducirá cuatro cambios en el XV titular, condicionado por las lesiones y la necesidad de reorganizar su línea de backs y la primera línea.

La principal novedad está en la conducción: Declan Meredith reemplazará a Ben Donaldson, ausente por una lesión en la parte superior de la pierna. Formará pareja con Ryan Lonergan, su compañero en los Brumbies, una conexión que puede aportar entendimiento y continuidad en el juego.

En el centro de la cancha, Joseph-Aukuso Suaalii regresará al puesto de centro exterior, después de haber actuado como wing en los dos últimos Tests. La ausencia de Len Ikitau, que sufrió una conmoción cerebral en Auckland y debe cumplir el protocolo de recuperación, obliga a reorganizar el mediocampo. Isaac Henry pasará al centro interior, mientras que Harry Potter ocupará el wing izquierdo.

Max Jorgensen y Tom Wright conservarán sus posiciones en la línea de tres cuartos. Australia espera que el regreso de Suaalii al centro le permita intervenir más cerca de la pelota y explotar su capacidad para romper defensas.

En los forwards, Aidan Ross será titular como pilar izquierdo en lugar de Angus Bell, mientras que Josh Nasser reemplazará a Brandon Paenga-Amosa como hooker. Nasser, que apoyó un try tras ingresar desde el banco en el primer partido, tendrá ahora la oportunidad de comenzar el encuentro. Allan Alaalatoa mantendrá la camiseta número tres.

La segunda y tercera líneas no sufrirán modificaciones: Jeremy Williams acompañará a Lukhan Salakaia-Loto, que celebrará su partido internacional número 50, mientras que Rob Valetini, Fraser McReight y el capitán Harry Wilson completarán el pack.

El banco también presenta novedades. Billy Pollard será el hooker suplente, Angus Bell pasará a las reservas y Josh Canham regresará tras recuperarse de una lesión en el isquiotibial. Carlo Tizzano, Kalani Thomas, Harry McLaughlin-Phillips y Filipo Daugunu completarán las alternativas, junto a Massimo De Lutiis.

Rennie renueva a los All Blacks sin alterar su columna vertebral

Del lado neozelandés, Dave Rennie realizará tres cambios en el XV inicial respecto al encuentro de Eden Park y ocho modificaciones en el grupo de 23 jugadores.

George Bower pasará del banco a la titularidad como pilar izquierdo, mientras que Fabian Holland se sumará a Scott Barrett en la segunda línea. En los backs, Josh Moorby comenzará como wing izquierdo después de haber ingresado como suplente en Auckland.

El resto de la estructura mantiene buena parte de su continuidad. Codie Taylor seguirá como capitán, Cam Roigard y Damian McKenzie conducirán el juego, y Jordie Barrett y Quinn Tupaea ocuparán el centro de la cancha. Will Jordan permanecerá en el wing derecho y Beauden Barrett continuará como fullback.

Rennie destacó la importancia de la actuación anterior, pero advirtió sobre la exigencia de jugar en territorio australiano. Los Wallabies, señaló, son un equipo orgulloso y llegarán dolidos por la derrota. Para los All Blacks, la tarea será mantener la concentración y el nivel competitivo.

El banco neozelandés estará integrado por Samisoni Taukei’aho, Xavier Numia, Pasilio Tosi, Shannon Frizell, Du’Plessis Kirifi, Cortez Ratima, Timoci Tavatavanawai y Rieko Ioane. Entre los ausentes por lesión figuran Leroy Carter, Anton Segner, Asafo Aumua, Ethan Blackadder, Richie Mo’unga y Fehi Fineanganofo.

Will Jordan, una amenaza que Australia no puede descuidar

Uno de los principales focos estará en Will Jordan, que suma 11 tries internacionales en 2026, según los datos difundidos en la previa. El wing está a cuatro conquistas de su mejor registro personal en un año internacional: los 15 tries anotados en 2021.

Su capacidad para detectar espacios, acelerar en el momento preciso y convertir oportunidades en puntos representa una amenaza constante para la defensa australiana. Después de los problemas que los Wallabies tuvieron para contener el ataque neozelandés en el segundo tiempo de Eden Park, el control de los espacios y la precisión en las coberturas serán aspectos decisivos.

Australia necesitará mejorar las recepciones aéreas, reducir los errores de manejo y sostener una presión defensiva más consistente. Los All Blacks, en cambio, intentarán repetir la eficacia que les permitió marcar diferencias después del descanso.

La historia de la Bledisloe Cup

La Bledisloe Cup es una de las rivalidades más tradicionales del rugby internacional. Con la retención del trofeo en Eden Park, Nueva Zelanda alcanzó su victoria número 54 en la historia de la competición y extendió a 24 años consecutivos su permanencia como campeona.

En el historial general, ambos seleccionados se han enfrentado 182 veces: los All Blacks suman 129 victorias, Australia registra 45 y hubo ocho empates.

El último antecedente en el Accor Stadium se remonta al 21 de septiembre de 2024, cuando Nueva Zelanda se impuso por 31-28. Un resultado ajustado que recuerda que el escenario de Sídney puede ofrecer una prueba mucho más exigente.

Las formaciones para el segundo Test

Australia — Wallabies

  1. Aidan Ross, Josh Nasser, Allan Alaalatoa, Jeremy Williams, Lukhan Salakaia-Loto, Rob Valetini, Fraser McReight, Harry Wilson (capitán), Ryan Lonergan, Declan Meredith

  2. Harry Potter, Isaac Henry, Joseph-Aukuso Suaalii, Max Jorgensen, Tom Wright

Suplentes: Billy Pollard, Angus Bell, Massimo De Lutiis, Josh Canham, Carlo Tizzano, Kalani Thomas, Harry McLaughlin-Phillips y Filipo Daugunu.

Nueva Zelanda — All Blacks

  1. George Bower, Codie Taylor (capitán), Fletcher Newell, Scott Barrett, Fabian Holland, Tupou Vaa’i, Peter Lakai, Wallace Sititi, Cam Roigard, Damian McKenzie, Josh Moorby, Jordie Barrett, Quinn Tupaea, Will Jordan, Beauden Barrett

Suplentes: Samisoni Taukei’aho, Xavier Numia, Pasilio Tosi, Shannon Frizell, Du’Plessis Kirifi, Cortez Ratima, Timoci Tavatavanawai y Rieko Ioane.

Sídney, una prueba de carácter

La copa ya tiene dueño, pero queda un último capítulo para cerrar la serie. Australia buscará convertir la frustración de Eden Park en una actuación convincente, recuperar su fortaleza defensiva y demostrar que puede sostener el ritmo ante una de las mejores selecciones del mundo.

Nueva Zelanda llega con la tranquilidad de haber retenido el trofeo, aunque consciente de que jugar ante los Wallabies en Sídney implica un desafío diferente. La renovación de algunas posiciones apunta a mantener la competencia interna y dar continuidad al rendimiento colectivo.

Los All Blacks quieren confirmar su dominio; los Wallabies, recuperar el orgullo. En Sídney, la Bledisloe Cup vuelve a enfrentar historia, presión y rivalidad, con dos equipos obligados a responder sobre el campo.

ABs/GENRUGBY